Dios nos ama mucho. Quiere que aprendamos a ser cariñosos y buenos unos con otros.
Es triste, pero muchos años después de haber hecho a la gente, Dios se dio cuenta de que ésta era muy cruel, y muy mala. Entonces encontró a un hombre que intentaba hacer el bien, y obedecer a Dios. Se llamaba Noé. Noé amaba la bella tierra, los animales, y todas las maravillas que Dios había creado. Pero sobre todo amaba a Dios. Así que Dios dijo a Noé: ¡Quiero que construyas un barco, bien grande, en el que quepan tú y tu familia,  y un montón de animales! ¡Voy a cubrir de agua toda la tierra, y arrasar con todo lo malo! Noé y su familia obedecieron pues a Dios, y se pusieron a fabricar una enorme barca, que luego se llamó, El Arca. Al mismo tiempo, empezaron a almacenar alimentos. Noé tardó 120 años en construir el arca, y aunque mucha de la gente mala se burló de él, Noé no paró. Siguió obedeciendo a Dios. Un buen día, el arca quedó terminada, y Noé su familia y, todos los animales se embarcaron en ella. En ese momento Dios cerró la puerta, y ellos no hicieron más que esperar. De pronto, se oyeron caer las primeras gotas de lluvia. Llovió tanto, que el barco de Noé, empezó a  flotar, y el mundo entero se inundó. Hasta las cimas de las montañas se cubrieron, pero Noé y todos los que estaban con él en el arca, navegaron a salvo, porque habían obedecido a Dios.

Canten y brillen.

… Canten y brillen y, denle a Dios la gloria, (bis)
Todos juntos, démosle a Dios la Gloria, niños del Señor.
Dios le pidió a Noé que un arca hiciera, (bis)
Y le dijo, hazla de madera, niños del Señor.
Los animales de, dos en dos entraron, (bis)
Elefantes, monos y canarios, niños del Señor.
Canten y brillen y, denle a Dios la gloria, (bis)
Todos juntos, démosle a Dios la Gloria, niños del Señor.
Luego llovió sin parar por cuarenta días (bis),
Los animales hicieron monerías, niños del Señor.
Por fin salió el sol y secó todas las cosas (bis),
Todo estuvo color de rosa, rosa,  niños del Señor.
Canten y brillen y, denle a Dios la gloria, (bis)
Todos juntos, démosle a Dios la Gloria, niños del Señor.
Canten y brillen y, denle a Dios la gloria, (bis)
Todos juntos, démosle a Dios la Gloria, niños del Señor.
Niños del Señor.

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